Las operaciones mineras y de procesamiento de minerales dependen del funcionamiento continuo de los muestreadores y las centrífugas para mantener la calidad del producto y la eficiencia del proceso. Mientras que los muestreadores garantizan la recolección de muestras representativas, precisas y reproducibles, las centrífugas permiten una separación sólido-líquido eficaz, así como procesos de deshidratación y clasificación dentro de la planta.
A pesar de su papel crítico en la cadena de valor, el mantenimiento de estos sistemas electromecánicos suele realizarse de forma reactiva en lugar de proactiva. Esto puede derivar en muestreos inexactos, fallas inesperadas y costosos tiempos de inactividad.
Frente a este desafío, el enfoque de mantenimiento proactivo de Multotec permite a sus clientes extender la vida útil de sus equipos, monitorear tasas de desgaste y optimizar el desempeño general de la planta, con el objetivo de lograr el mejor costo de ciclo de vida posible.
Ser proactivo marca la diferencia
Los muestreadores y las centrífugas operan en condiciones altamente exigentes, donde temperaturas extremas y materiales corrosivos o abrasivos someten a los equipos a un desgaste constante. Las centrífugas trabajan bajo altas velocidades de flujo, materiales abrasivos y fuerzas G significativas, mientras que las cuchillas de los muestreadores interactúan con corrientes de proceso de alta velocidad, lo que contribuye al deterioro progresivo de sus componentes.
En el entorno operativo de la minería, es común que el mantenimiento se postergue mientras el equipo parece funcionar correctamente, interviniendo solo cuando ocurre una falla. Sin embargo, en ese punto, el impacto ya es significativo.
Las centrífugas, generalmente ubicadas al final de los procesos metalúrgicos o químicos para tareas de deshidratación, influyen directamente en la disponibilidad de las líneas de producción aguas arriba. Por su parte, los muestreadores —diseñados para recolectar porciones representativas de corrientes minerales— deben operar con niveles de precisión de hasta un 99,95%.
En un mes típico de producción con 56 turnos, la pérdida de un solo turno de muestreo debido a una falla menor implica que cerca del 2% del flujo no sea muestreado, afectando directamente la precisión global. Por ello, las estrategias de mantenimiento proactivo enfocadas en el ciclo de vida son fundamentales para garantizar la confiabilidad operativa.
Mejores prácticas para maximizar la vida útil
La longevidad y disponibilidad de los equipos requieren un enfoque estructurado de mantenimiento proactivo. Las mejores prácticas incluyen inspecciones en terreno para evaluar el estado de los equipos y el monitoreo del desgaste en componentes críticos, lo que permite anticipar y programar reemplazos de manera eficiente.
Mediante el monitoreo de condiciones y el mantenimiento predictivo, es posible detectar señales tempranas de fallas mecánicas y actuar antes de que se conviertan en problemas mayores.
Sin embargo, muchas operaciones mineras enfrentan desafíos prácticos, como la tendencia a postergar el mantenimiento, operar equipos fuera de especificación, la falta de experiencia técnica especializada en sitio y la escasez de repuestos, lo que puede retrasar reparaciones críticas.
Existe una tendencia en planta a priorizar lo urgente por sobre lo importante. En este contexto, el mantenimiento proactivo suele quedar relegado frente a fallas que requieren atención inmediata. No obstante, implementar una estrategia que incluya mantenimiento predictivo y una adecuada gestión de repuestos permite mitigar riesgos y asegurar un desempeño consistente.
El valor del soporte y la gestión del ciclo de vida
La confiabilidad a largo plazo de muestreadores y centrífugas no depende solo del suministro inicial del equipo. Los acuerdos de nivel de servicio, junto con programas estructurados de soporte técnico y servicio en terreno, permiten una mejor planificación del mantenimiento, una identificación más rápida de problemas y una resolución oportuna.
Los técnicos especializados de Multotec trabajan estrechamente con los clientes para maximizar el ciclo de vida de los equipos, realizando visitas periódicas y apoyando al personal de mantenimiento en la ejecución de rutinas diarias, semanales y mensuales, así como en la planificación de paradas programadas.
El soporte también incluye capacitación técnica y asesoramiento en la gestión de repuestos críticos. Además, los manuales de operación y mantenimiento de Multotec, respaldados por su experiencia en aplicaciones y conocimiento de procesos, proporcionan lineamientos claros para optimizar el desempeño de los equipos.
Cuando estas prácticas se implementan correctamente, los equipos pueden operar de manera confiable durante más de 20 años. En contraste, una mala gestión del mantenimiento puede provocar fallas catastróficas en tan solo 18 meses.
